E
n el corazón del Barrio Gótico bar-
celonés, en el edificio que ocupaba
antiguamente el Palau dels Comtes
Pignatelli y la antigua Casa Bassols
encontramos el Reial Cercle Artístic
de Barcelona, título concedido en 1916 por el rey
Alfonso XIII, institución fundada en 1881 por un
grupo de pintores barceloneses con el propósito
de crear un espacio para fomentar la vida cultural
de la ciudad.
De ahí debe su nombre el restaurante inaugurado a
mediados de mayo, El Cercle; un espacio que sor-
prende por su calidad, variada oferta gastronómica
y la cuidadosa e impecable restauración realizada en
un edificio histórico, transformándolo así en uno
de los restaurantes más atractivos, imprescindibles y
exquisitos de Barcelona.
Cuatro espacios claramente diferenciados, “Les
Quatre Estacions”, “La Biblioteca”, “La Barra”
y “El Jardí” nos invitan a disfrutar de cocinas
del mundo: cocina catalana y de mercado en los
dos primeros, un maravilloso espacio con barra
y mesas para una cocina japonesa de alta calidad
presentada por el maestro Mitsutaka Kawata, y
en la terraza, una fantástico mirador desde donde
contemplar una de las calles más bulliciosas de la
ciudad, El Portal del Ángel, con una oferta gas-
tronómica donde las tapas y deliciosos platillos de
temporada son las grandes protagonistas.
El restaurante capitaneado por el chef Sergi Pelaó,
junto a la maestría de Alfredo Arribas, arquitecto
encargado de la impecable rehabilitación y Juliá
Cribero y su mujer Anna Calpe, dueños de La
Clara y l´Oliana, los auténticos artífices del pro-
yecto y alma de El Cercle, consiguen que el res-
taurante asombre por sus propuestas gastronómicas
y enamore a cada uno de los clientes que disfrutan
de un ágape inolvidable.
Completa el equipo el sumiller y jefe de sala
Ferran Escudero, un experto gran conocedor de
todo aquello que está relacionado con el mundo
de la enología. Sus recomendaciones y sugeren-
cias, siempre, las mejores y más acertadas. Un
equipo de primera división, junto al resto de
personal, de gran profesionalidad y trato exquisi-
to. En su deliciosa carta encontramos la ensalada
de hinojo, con tomates secos, aceitunas Kalamata
y burrata, uno de sus platos estrella, delicioso e
indispensable; otra maravilla culinaria. Costilla
de cerdo ibérico con salsa agridulce y de postre
milhojas de vainilla de Tahití… Tan sólo algunas
de las propuestas que desde El Cercle nos ofrecen.
Pasado y presente, en un entorno único y privi-
legiado y en cada uno de los platos que aúna la
tradición y la cocina de alta tecnología.
Imprescindible.
www.elcerclerestaurant.com/es/ 58 &




