Se ha cansado de las exigencias
del mercado, con el ritmo que el
circuito de la moda le impone: ha-
cer al menos seis colecciones al año.
Gaultier dice basta, no dice adiós
pero se planta, como si dijera, “has-
ta aquí he llegado, señores”. Es una
medida valiente y rompedora, mu-
chos le habrán tachado de, como
mínimo, extravagante. Una decisión
tan personal como comercialmente
arriesgada, pero un ejemplo a seguir
por todos. Es una pena que al me-
nos no diseñe una colección al año,
aunque dice que está dispuesto a
proyectos puntuales, o colaboracio-
nes, como la última que ha llevado a
cabo diseñando una edición limita-
da de mochilas de la marca Eastpak
(disponible en las tiendas en el próxi-
mo mes de febrero).
Y para decir el gran adiós -la tem-
porada primavera/verano 2015 será
su última colección de prêt-à-por-
ter- organizó una gala para escoger
a una Miss Jean Paul Gaultier 2015,
conducida por Alex Taylor y Rossy de
Palma, y en donde repasó sus gran-
des éxitos que ya todos conocemos.
“Me siento alegre…porque hay mu-
cho de mí y de mis 38 años de carre-
ra en ella. Quería hacer una celebra-
ción divertida y lo he conseguido”
afirmo Gaultier.
El lugar elegido fue el teatro Gran Rex
de París, y los maniquíes, sus musas en
todas sus versiones: jóvenes, mayores,
delgadas, rellenas, rubias, morenas,
canosas, musculadas, pin-ups…
Seguiremos su pista en las coleccio-
nes “Haute Couture”, y señoras, quién
quiera adquirir una prenda de Gaul-
tier (a precios asequibles dentro de
lo que cabe) que lo haga ahora…o
quién sabe cuándo. Finalmente y
como anécdota, decir que el cor-
sé rosa con el que vistió a Madonna
en los 90, lo hizo con sus manos por
primera vez siendo un niño, sobre el
cuerpo de Nana, su oso de peluche.




