Después de la decadencia cultural y
artísitica vividas en los primeros años
de la posguerra, el propietario de la
casa, Ricardo Gomis, decidió con-
vertirla en refugio de intelectuales y
lugar de experimentación artística
de todo tipo: John Cage, Mercè
Cunningham, Josep Maria Mes-
tres Quadreny, Carles Santos, Joan
Prats, Robert Gerhard, Villèlia, Antoni
Tàpies, Joan Miró o Joan Brossa, de-
sarrollaron el proyecto CLUB49, para
poder recuperar la esencia de la
vanguardia nacida durante la épo-
ca de la República.
En la actualidad, La Ricarda sigue
perteneciendo a la familia Gomis,
quienes decidieron en 1997, realizar
la restauración, obra de los arqui-
tectos Fernando Álvarez Prozorovch
y Jordi Roig. Una restauración deli-
cada y compleja, centrada básica-
mente en el trabajo sobre la cubierta
y la carpintería, elementos funda-
mentales del maravillso proyecto
original. De este modo se consiguió
restablecer el correcto funciona-
miento de los aislamientos térmicos e
hidrófugos cuyo desgaste hacía pe-
ligrar la estabilidad estructural de la
bóveda. El proceso de desmontaje
y reconstrucción de la bóveda exte-
rior supuso la mayor dificultad para
el equipo de arquitectos, a pesar de
ello, lograron corregir los problemas
y mantener el aspecto exterior defini-
do por Antonio Bonet en su proyecto
inicial.




