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a reforma de este piso ubicado en la Casa
Domènech i Estapà (1909), en el Cuadrado
de Oro del Eixample barcelonés, cuidó al
máximo conservar su esencia modernista dado
que, aunque la vivienda había estado un largo
tiempo desocupada, conservaba bien los elementos origi-
nales, como los suelos de mosaico tipo Nolla, presentes en
palacios y casas de toda Europa desde 1860.Así, la premisa
fundamental de la arquitecta Núria SelvaVillaronga, en-
cargada de la rehabilitación, fue de intervenir lo mínimo:
se mantuvo prácticamente toda la distribución, también,
en la medida de lo posible, se conservaron los materiales
y acabados, y se repararon los elementos ornamentales y
las carpinterías originales. Como resultado tenemos unos
espacios únicos que, en cada detalle, nos evocan tiempos
pasados. La yesería, el pavimento, las lámparas dignas de
colmar los mejores anticuarios... todo son pequeños teso-
ros artísticos recuperados y que en este edificio protegido
brillan más que nunca.
La intervención, que se planteó en términos de funciona-
lidad, prestaciones y confort, privilegia las dependencias
que tienen fachada en la calleValencia, ya que gozan de
mayor luz.Aquí se sitúan tanto el estudio y el salón como
el dormitorio principal, mientras que dos baños, dos
dormitorios, el comedor y la cocina se ubican en el área in-
terior. De hecho, la cocina es asimismo la estancia que más
cambios ha sufrido, ya había sido manipulada y no conser-
vaba ni la configuración ni los suelos originales, por lo que
se resolvió con criterios y materiales contemporáneos.
Teniendo en cuenta que la restauración de una casa prote-
gida como ésta necesita servirse de profesionales de artes
decorativas que ya apenas se emplean hoy, las tareas de
recuperación en muchos casos fueron casi artesanales y
bastante costosas. En este sentido, se conservaron y reha-
bilitaron los falsos techos, decorados con bellas molduras
y ornamentos, las carpinterías interiores y exteriores, los
vidrios grabados, y en buena parte de la vivienda, los pavi-
mentos originales de mosaico Nolla, compuesto de losetas
de gres de pequeño formato que constituyen composicio-
nes muy vistosas.Además, en las operaciones de reparación
y consolidación de la estructura fue necesario el cosido de
grietas y la protección de elementos metálicos.
Fantásticas yeserías, alegres vidrieras, pavimentos pro-
fusamente decorados, todo ese legado de la arquitectura
icónica de la capital catalana está presente en este piso mo-
dernista que opta por unas carpinterías y paredes pintadas
en blanco para no recargar los espacios. El mobiliario, en
acabado madera o lacado blanco, se integra sin estridencias
en las piezas para configurar unas atmósferas elegantes y
ricas en matices.
Este piso se sabe parte de la historia de Barcelona y recobra
todo su encanto y esplendor gracias a una reforma respe-
tuosa con sus orígenes.
Contacto Núria Selva: 687365654/934189256
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